¿Está mi organización preparada para soportar las consecuencias económicas de una interrupción en los procesos de la operación?

Riesgos que pueden impactar negativamente las operaciones normales de una organización.

• Catástrofes.

• Fallos de los equipos de cómputo o sistemas de información.

• Error humano.

• Virus informáticos.

• Huelgas de empleados.

• Fallas en el suministro eléctrico.

• Fuego.

• Terrorismo.

• Desastres naturales.

• Fallas en comunicaciones, transporte o seguridad.

Las organizaciones están rodeadas de riesgos y cuando se ven afectadas por un imprevisto para el que no está preparada, pueden verse forzadas a interrumpir su actividad parcial o totalmente.

En este caso, es necesario disponer de las herramientas que le permitan volver al retorno de la situación normal, disminuyendo el impacto del hecho y reduciendo las perdidas en la medida de lo posible.

Para dar una idea de su importancia, citaremos las siguientes cifras del Emergency Management Forum (Estados Unidos):

De cada 100 empresas que afrontan un desastre sin contar con un Plan de Continuidad de Negocio, el 43% nunca reabre su negocio y desaparece del mercado, el 51% cierra en menos de 2 años y solo el 6% sobrevive a largo plazo.